La moda en la Revolución Francesa

Con la llegada de la Revolución la antigua indumentaria de la aristocracia llegó también a su fin. No hubo más caderas anchas, prendas bordadas, enormes sombreros, vestidos de brocado ni joyas lujosas.

La Revolución de 1789 turvo una gran repercusión en la indumentaria. Las suntuosas y abigarradas prendas de vestir características de la aristocracia fueron sustituidas por otras más sobrias y ligeras

La Revolución de 1789 trajo consigo que las suntuosas y abigarradas prendas de vestir características de la aristocracia fueran sustituidas por otras más sobrias y ligeras

La Asamblea Nacional proclamaba la democratización de la vestimenta como una forma de rechazo a todo ornamento que supusiera una distinción de clase entre los miembros de la sociedad. Llegaba una época de vuelta al orden natural, tanto en lo social como en la indumentaria. Adoptando como fuente de inspiración la Grecia clásica; el cabello se lucía cortado a la griega, corto y rizo, adornado con cintas de colores o plumas, los botines y los escarpines bordados y terminados en punta desparecieron para ser sustituidos por sencillos zuecos de madera o sandalias de tiras de cuero y las joyas pasaron a ser sencillas, de cobre o acero con trozos de piedra que, según decían, leyenda o no, eran de la Bastilla.

vuelta a lo natural en la revoluciónLa simplicidad se consiguió importando e imitando los trajes ingleses del campo. Con mangas largas y estrechas, chales, pañoletas en el escote y cinturones hechos de cintas con cabos sueltos. También se pusieron de moda los “vestidos camisa”, inspirados en las túnicas griegas, realizadas en muselina, batista o calicó, resultando a veces tan transparentes que  obligaban a utilizar forros interiores para cubrir el cuerpo.

vestidos muselina reminiscencia clasica

La revolución y el reclamo de lo natural no fueron suficientes para atreverse a exhibir o tan solo insinuar la desnudez, como si lo habían hecho los antiguos griegos y otros pueblos a lo largo de la historia

Las telas con las que se confeccionaban los vestidos eran tan frágiles, que los bolsillos dejaron de utilizarse. Para sustituirlos, las mujeres empezaron a utilizar bolsos, denominados entonces reticules “ridículos”, bautizados así por los varones como burla a que las mujeres los transportaran a todas partes.

El traje femenino adquirió gran importancia frente al masculino. Los hombres parecían renunciar a la belleza, para conseguir una imagen más práctica y lazos, adornos y bordados pasaron a formar parte exclusiva del vestuario de las mujeres.

caricatura de la vestimenta de los nobles

Todo este ambiente convulso provocó que, en las épocas de mayor violencia revolucionaria, ciertas prendas fueran objeto de burla e incluso entrañaran cierto peligro para sus portadores. Muestra de ello es esta caricatura de la época.

Tras la ejecución de Robespierre, cuando finalizó el período conocido como “El terror”, la rígidez indumentaria se relajó y las mujeres empezaron a vestirse como más libertad y variedad, volviendo muchas de ellas al estilo del Antigüo Régimen, aunque mucho más simplificado. Reinaba el laissez faire -dejar hacer- que se mantuvo hasta la llegada de Napoleón y la imposición del Estilo Imperio.

Más sobre Chantilly

Escríbenos

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s